
Una familia, un yerbal y más de un siglo de sol a sol.
La historia de la familia Pawluk
Todo empezó con 20 plantas y mucho trabajo a mano. Generación tras generación, la familia fue mejorando la elaboración sin perder lo esencial: el secado a leña en barbacuá y el estacionamiento natural.
Mirá a Luis Felipe e Isabel contarla en primera persona.

1917Las primeras 20 plantas
Don Nicolás Pawluk comenzó una plantación de 20 plantas de yerba mate. Su elaboración era rudimentaria: el «sapeco» lo realizaba manualmente, pasando rama por rama a fuego moderado.
Luego continuaba el secado en un horno de barro, el mismo que usaba para hornear el pan.
Todo a manoMortero y molino a piedra
Las ramas se colocaban en un barril de madera donde, con un mortero, se lograba el triturado.
Don Nicolás comercializaba la yerba a sus vecinos, quienes realizaban la molienda también a mano, con molinos a piedra.
Años más tardeEl primer secadero
Don Nicolás aumentó las plantaciones y mejoró la elaboración. Fabricó un secadero manual: un cilindro de tejido que giraba sobre el fuego, sostenido en los extremos por parantes de hierro. Tenía una capacidad de 400 kg.
La canchadora tipo malacate, una rueda grande de madera con dientes que trituraba los gajos de yerba, era movida a caballo y giraba siempre hacia el mismo sentido.
1960Llega el barbacuá
Se instaló el secadero tipo barbacuá, que funciona hasta el día de hoy y le da a nuestra yerba su sabor inconfundible.
De sol a solLuis Felipe e Isabel
El esfuerzo de Nicolás fue continuado por su hijo Luis Felipe, que junto a Isabel fue plantando, cuidando y produciendo de sol a sol un producto que hoy nos enorgullece.
HoySol y Lluvia
Más de 25 años haciendo yerba mate de forma artesanal en Tres Capones, Lote N° 9. Seguimos secando en barbacuá y estacionando al natural, con la paciencia de siempre.
Así se hace nuestra yerba









